“Vives pendiente del móvil, de una llamada, de que todo esté bien.”
En este nuevo testimonio de la campaña #AulasSanas escuchamos la voz de Marisa Cordeiro, madre de tres hijos con diabetes, que comparte la realidad diaria de muchas familias cuando no existe atención sanitaria suficiente dentro de los centros educativos.
Convivir con una enfermedad crónica en la escuela implica:
- vigilancia constante
- coordinación continua con el centro y los docentes
- miedo ante cualquier emergencia
- una carga emocional invisible para muchas familias
Porque garantizar una escuela segura también significa cuidar de la salud y del bienestar del alumnado cada día.
